jueves, 10 de mayo de 2018

La Decapitada


Rummmruummm, sonaba la moto sierra oxidada, era manejada por un hombre con guantes quirúrgicos, que respiraba a través de una mascarilla antigas. Su victima yacía desnuda, inmóvil, como si hubiese sido zombificada por alguna sustancia de pez globo.

La victima estaba inmóvil, respirando lento, atada mirando la siniestra imagen de su asesino, de su verdugo, que la miraba con ojos demoníacos, la moto sierra empezó a cortar el cuello, la victima inmóvil no podía gritar, solo sentía como su vida se acababa, y el cuello separándose rápidamente de su cuerpo, la moto sierra había cortado su cuello.

El asesino vio lo hermoso que era ese cuerpo, bañado en rojo sangre, no era su primera victima, pero era hermoso el cuerpo, la victima fue una anfitriona de eventos, de esas jovencitas que trabajan como modelos para eventos y que se acostarían con viejos por plata, el asesino se reía y decía: SI ME HUBIESES HECHO CASO Y NO RECHAZADO POR MI FÍSICO, SI NO ERAS MÍA DE NADIE IBAS A HACER, PERO MIRA QUE BELLO CUERPO, TU CABEZA HUECA NO ME SIRVE, AUNQUE UNA MAS A MI REFRIGERADOR NO ESTARÍA MAL...

El asesino tomo la cabeza de su victima y la puso en un plato abrió el refrigerador, y medito antes: Si la guardo, es una mas a mi lista de mujeres bellas que me rechazan, pero esta es la mejor... Se bajo el cierre del pantalón y metió su miembro en la boca de su victima, sintió como su miembro era acariciado por la lengua inerte de la cabeza de esa joven muerta por sus manos, movió su pelvis y respiro lento sujetando la cabeza, sentía la boca de la victima como uno de los placeres mas sublimes, pero prefirió no seguir pues aun faltaba mucho, guardo raudamente la cabeza en el refrigerador y se dirigió con el miembro erecto a su cuarto de torturas...

Vio el cuerpo aun de la joven, lo desato y volteo, puso el cadáver sangrante en posición de cuatro (perrito), y vio lo bello que era esa cola que aun marcaba las lineas de usar prendas intimas diminutas, el asesino pensó los colores que habrá usado ella, tal vez una hilo color negro, rojo o verde militar... Eso no importaba ahora, el quería poseer ese cuerpo, aseguro firme el trasero del cadaver e introdujo su miembro viril erecto, firme y empezó a penetrar la vagina del cuerpo, cerro los ojos e imagino lo satisfactorio que habría sido poseerla con vida y que ella lo desease, pero era una perra mas, una chica que trabajaba como modelo, el asesino gemía y gritaba: Maria Pía, Mapi, ohhh si que buen culo tu cuerpo muerto tiene... luego penetro por el ano el cadáver de la fallecida y eyaculo dentro...

La sirena de la policía sonó en ese momento de placer del homicida, el asesino temeroso callo con el cuerpo inerte, se oyó como la puerta de la cabeza caía, se oían voces de policías, el asesino se intento levantar y separar del cuerpo, un policía lo miro apunto al hombre y le dijo: quieto, quieto o disparo, el asesino se paro cogió su sierra y la encendió, mientras el policía apuntaba a su cabeza y decía quieto, quieto, mientras el asesino lo miraba enfermamente feliz!!!  

Autor: Sinister Supay
Pintura: Angie Gillman

martes, 1 de mayo de 2018

El Reflejo de la Dualidad


Miro al espejo y digo:
Háblame en versos divino ángel
Háblame en versos sacrílego demonio
Dame tu amor, muéstrame el odio
Dentro de mi, comprendí que soy dualidad
Dualidad que bendita y maldita cualidad
Ser malo, ser bueno
Ser perverso, ser dueño del bien
Escrito esta en este verso
Hago el bien, hago el mal,
Soy ángel, soy demonio
Soy tan solo eso, la dualidad....
Cuando me miro al espejo y doy cerrojo a mi alma
es cuando doy a la dualidad eterna calma.

Autor: Sinister Supay
Pintura: Angie Gillman

Euridice es un Vampiro


Este relato, es tan sola una re escritura de mi version acerca del mito de Orfeo y Euridice, recalco que no es el mito original pero si tomo parte de este, es tan solo una interpretacion enfocada en el vampirismo y el gore, para basarme en uno de los mitos que mas me apasionan de las historias griegas. Dedico esta re escritura y relato a mi amiga Angie Gillman por ser una artista talentosa que colabora conmigo y que ha participado en un evento de arte importante en Inglaterra. 

Euridice es un Vampiro

Orfeo, el mítico músico y poeta griego, aquel que no se sabia su origen de manera certera, aquel que muchos creía que era hijo del rey de Tracia y una musa, otros pensaban era un hijo de Apolo  y la musa Caliope. Lo único que se sabe con certeza es que era un príncipe heredero del reino de Tracia y que reto al mismo reino de los muertos por recuperar a su amada, y se le atribuyen los ritos órficos.

Orfeo, tuvo a su alrededor muchas mujeres que morían por ser su esposa, pero Orfeo solo tenia ojos para una mujer, a quien amaba con locura, una mujer que se llamaba Euridice. Con ella se caso y ambos formaban la pareja mas dichosa de Tracia.

Cierto día, la felicidad de la pareja iba a acabar, pues Orfeo mientras tocaba, Euridice fue al bosque en busca de comer algún fruto silvestre. Un fauno llamado Aristeo, observo a la joven, mientras apreciaba a la joven, el fauno sintió como se erectaba su miembro y fue en búsqueda de poseerla, Euridice al ver como el fauno en ansias sexuales corría, ella emprendió una huida pero para su mala suerte, una serpiente mordió su talón y murió instantáneamente.

Orfeo al oir el grito de su amada fue en búsqueda y hallo al fauno llorando por ver a la joven muerta, en un ataque de ira, Orfeo cogió una piedra y mato al fauno rompiendo su cráneo y arrancándole los cuernos, tomo a su amada y lloro desconsoladamente.

Guiado por el dolor, bajo al reino de los muertos, durmió a Cancerbero con el poder de su lira, para luego llegar donde Hades. Hades no deseaba devolverle a su amada, pero el músico insistió con su música que Perséfone abogo por el joven músico, Hades acepto darle a la joven muerta por amor a su esposa, pero a cambio de no voltear en caso Euridice no quisiese avanzar.

Ambos amantes empezaron su camino de regreso al mundo de los vivos, Orfeo toco la mano de su amada, sintiéndola helada, pero no dijo nada pues sabia ella aun estaba muerta, cuando faltaba poco para salir. Orfeo distinguió los rayos del sol, Euridice decidió no avanzar.

- Euridice, amor mío, hemos llegado a casa, ¿Por qué no deseas avanzar?
- Amado mío, esperemos hasta la noche. Dijo Euridice.
- Amor pero es de día, y es nuestro el sol, vamos a nuestro hogar.
- No.

En esa negación Orfeo volteo sus ojos y sorprendido vio la pálida piel de su amada cubierta con una túnica negra, los dientes sobresalientes de Euridice lo asustaron, filudos, pues su amada al regresar a la vida se había transformado en un vampiro.

- Te dijo Hades que no volteases.
- Amor pero ¿Por qué? ¿Qué te ha pasado?
- Tu egoísmo ha hecho que me conviertas en este ser, ahora maldita estoy a beber sangre para vivir, me condenaste a estar muerta y viva, jamás me veras, Hades sabio te dijo no veas, pues no quería que supieras y mataras en tu mente lo que en vida fui.
- Amada mía, no me dejes.
- Te daré algo que me recordaras por siempre.

Euridice beso a su amado, fue un apasionado y frió beso del que se sentía a la muerte, pues mientras ella besaba a Orfeo, cortaba los labios de este para beber su sangre. Acabado el besos Euridice desapareció velozmente de los ojos de Orfeo, el músico corrió, pero una fuerza lo expulso del mundo de los muertos, enloquecido Orfeo toco su lira para abrir la tierra y volver a verla, pero tal era el estruendor de su lira que la tierra empezó a secarse, las plantas a marchitarse y las mujeres a volverse estériles, las musas al ver como la tierra se volvía un infierno, acabaron con Orfeo y su padecimiento golpearon su cráneo con una piedra, regaron los campos con su sangre, su piel ofrecida como alimento de bestias, los huesos usados para hacer flautas…

Autor: Sinister Supay
Pintura: Angie Gillman

miércoles, 18 de abril de 2018

La Psicología de la Muerte


Este no es un relato, es tan solo un poema basado en lo macabro de la muerte, espero este poema corto sea de su agrado...

"La Psicología de la Muerte"

Un niño nace, un hombre fallece,
un joven crece, un anciano perece.
¿Somos creación o tan solo divina ilusión?
Intento comprender el fin de las cosas, ignorante soy,
vagando por los desiertos de la soledad voy,
alquimista errante me dirás.
Veo y no creo, cuando veo a la parca andar llorando bajo las lunas rojas,
mientras va sacrificando vidas,
le grito y no me hace caso,
pero comprendo ahora
que es una asesina caprichosa en actitud dolosa...

Autor: Sinister Supay
Pintura: Angie Gillman

miércoles, 11 de abril de 2018

No Despiertes de esta Pesadilla


- Mañana nos vemos, la pasare con amigas en el bar (dijo Marta)
- Recuerda, a las 8, hasta mañana (dijo Pedro a su hermana)
- Chau (dijeron ambos al unísono)

Tras despedirse de Pedro, Marta se encamino hacia el bar. En el que todos los fines de semana la pasaba con sus amigos y amigas. Sin embargo, esa noche era distinta. Había algo muy extraño en el ambiente. A paso raudo, llego al bar, pero esa sensación no desapareció. ¿Qué está pasando? Se pregunto Marta. Mientras se disponía a comenzar la rutina, intentaba borrar la preocupación, que cada vez era más intensa. Hasta que capto lo que hacía distinta la noche. Era la oscuridad que la acechaba. Entonces empezó a sentirse perseguida. Repentinamente y como de la nada, apareció un hombre, envuelto en una negra y opaca túnica, de rasgos muy siniestros.

- Hola, Marta ¿Cómo estas esta noche? (dijo el hombre)
- Disculpa, ¿nos conocemos? (dijo marta)
- ¿No me recuerdas? Nos vimos anoche, cuando llegaste a casa
- Anoche estuve sola en casa, creo que te equivocas de persona.
- ¿Seguro no te acuerdas de mí? ¿Cómo explicas entonces la herida en tu cuello?

Marta  sintió una punzada en un lugar de su cuello, toco en ese mismísimo sitio, y cuando miro sus sedosos dedos, los encontró cubiertos por un líquido cálido, de color escarlata, muy brillante. El liquido cada vez ardía mas en sus dedos, hasta que noto como le hervía todo el cuerpo. Sintió que se desvanecía y cayó al frió suelo.

Entonces vio todo, el sueño que tuvo la noche anterior. Un vampiro le había mordido junto a su cama, sin embargo, no había sido un simple sueño, y si lo fue, no pudo despertar de este, quedando sumída en una profunda y oscura niebla, por siempre.

Autor: Sinister Supay
Pintura: Angie Gillman

jueves, 5 de abril de 2018

Ha Llegado la Hora de Morir


Corría y corría en la noche un pescador de río, gritaba y gritaba y no era escuchado, solo los animales de la selva amazónica eran sus únicos testigos, el pescador de unos 40 años, había dejado atrás su balsa en la orilla con los peces que había recolectado. Lo que lo seguía no se podía apreciar con claridad, era una sombra que reía. 

La luna llena iluminaba el terreno, era imposible esconderse esa noche, pues la luna se había convertido en la delatora de aquella víctima, la luna quizás lo hacía como castigo al depredador que había osado pescar en el río, lo que si era cierto, es que el pescador había ofendido con su soberbia de no creyente al haber entrado a pescar donde moraba el terrible: “Chullachaqui”, el duende selvático que reina en la amazonia.

El pescador al ver que la sombra aun lo seguía, opto por no correr más por la orilla y se adentro en la espesura de la selva, era una decisión suicida, pues en la espesura de la selva era donde dominaba aquella entidad, el pescador al ver que la selva era oscura pensó que esta le ayudaría en algo a esconderse, el pescador camino lentamente por la maleza, los arboles cubrían la luz de la luna, de a lentos el pescador miraba cuidadosamente por donde caminar, aunque no tenía idea de cómo podría salir luego, esa parte de la gran selva era por decirlo así virgen, camino buen trecho y sintió la necesidad de apoyarse en algo, vio la rama de un árbol y la rompió  para usarla de vara de apoyo, rompió la rama fuertemente, pero el árbol dio como un grito de dolor, por lo que se escucho un sonido fuerte, el demonio selvático, escucho el sonido de dolor de aquel hermano árbol y fue en búsqueda para cazar al pescador.

El pescador escuchaba la risa de aquel ser infernal, miró su reloj con la poca luz de luna y vio que este se había detenido, dándole más miedo, siguió corriendo,  tiró la vara, y parecía que las plantas lo delataban cada vez que corría. El pescador retrocedió para salir pero que por extraño que esto parezca la selva lo conducía a zonas sin salidas, el hombre al ver que jamás llegaría a casa decidió por comer alguna planta venenosa o alucinógena. Por alguna gracia divina, este encontró una planta por lo que quizás era la liana de la Ayahuasca, igual daba si para sentir las alucinaciones debía hervirla, pero siendo una ocasión cercana a  su muerte, le dio mordisco y en un momento empezó a tener visiones lentamente, se sentó y el Chullachaqui por fin lo había encontrado, el ser abrió su boca, el pescador reía, y miraba como la entidad lo tragaba como una serpiente anaconda que engulle a su presa, el pescador vio en el interior del demonio un cráneo con números a modo de reloj, comprendió en ese momento que la mordida a la liana le había hecho escapar de la realidad por un instante, pero lo que veía ahora no era falso, era real, ese cráneo con números, no era más que el reflejo de su muerte y el poco tiempo que le quedaba tras ser comida del Chullachaqui, quien hablaba mientras lo devoraba: Ha llegado la hora de morir.

Autor: Sinister Supay
Dibujo: Angie Gillman

sábado, 17 de marzo de 2018

El Patilarga


- Tic-tac. Tic tac,
- Como suena, este reloj de m…, no me deja dormir, son 3 am y suena peor que taladro…

Renegando empezaba el ultimo “día” para Gonzalo Renteria (aunque él no lo sabía), ya tenía 2 noches sin poder dormir, lo cual era raro, ya que el tenia un sueño profundo, en esos días cualquier sonido le impedía dormir, pero la razón base de que estos días no pudiese descansar era porque oía pisadas extrañas o pequeños pasos de metal, lo raro era que esta vez esos sonidos surgían a las 3 am y siempre el ambiente olía a un olor a valeriana con tabaco.

Para comenzar, Gonzalo, era un hombre de 41 años, alto, blanco, de buen parecer, que residía en Santiago de Chile, divorciado pero sin hijos, su aspecto atraía a muchas mujeres, pero todas terminaban siendo víctimas de él, era como un “psicópata” sentimental, sus relaciones finalizaban porque él las maltrataba o las engañaba, pero el siempre se colocaba como víctima ante la sociedad. Era gerente de una sucursal de una compañía de autos japonesa, sus empleados le conocían como una persona algo petulante, soberbia y posesiva, pero cuando convenía hacer convenios utilizaba su imagen para mostrarse como alguien dulce y amable.

Hacia 3 meses atrás, su última pareja de origen cubano, había jurado vengarse de él, porque le encontró en su celular conversaciones y fotos subidas de tono de parte de él en whatsapp con una universitaria de 20 años. La mujer, la cual era celosa y orgullosa, lo amenazo diciéndole, que tal engaño y humillación se las haría pagar muy caro algún día, a lo cual Gonzalo se mofó y divorcio de ella, total para él, eran amenazas de una mujer despechada y él se consideraba un dios, que cualquier acto malo que hiciera le daba igual, porque ante su círculo él era una persona “buena”, menos para sus empleados.

Su primera noche de insomnio comenzó un Martes, a medianoche se levantó sudoroso, miro la calle por su ventana, escucho pasos como clavos sobre las paredes, tomó un whiskey y se sentó en su cama, hasta que pudo descansar.

A la noche siguiente sucedió lo mismo, solo que se levantó de inmediato pues olía en su habitación un aroma apestaba a valeriana, ese aroma provenía de su ropa parecía la cual el sintió que tenía un aroma a tabaco pesado, escuchaba pisadas, hasta le pareció oír una carcajada, pero no le hizo mucho caso, lo extraño para él fue que a las 5 de la madrugada el olor como las manifestaciones desaparecían.

En la tercera noche, la cual su reloj sonaba como taladro, sucedió que por más que intentase dormir, no podía, escuchaba pisadas como clavos que martillaban el suelo, se escuchaba una risa fuerte y desagradable, su ropa empezó a oler a valeriana y tabaco, como la noche anterior, abrió la puerta de su habitación y avanzó sin iluminar pues su ventana recibía la luz de la luna llena. Escuchaba una risita que provenía de una parte de su sala, pero oía como que algo corría, miro que unas arañas descendían de la pared, eso le fue extraño, su ropa apestaba mas, pero él era ateo, no creía en nada espiritual, para una persona común, eso hubiese sido señal para llamar a un brujo, un cura o un investigador en lo paranormal, no el no creía en “bobadas”, avanzo y oía la risa fuerte, Gonzalo movió el sillón, y se asustó, pues había visto algo macabro, algo que ningún hombre con vida debería ver, una imagen espectral, algo horrible, si era el “patilarga”, el demonio de la muerte con patas de araña y puntas de acero, muy pocos sabían de este demonio, era una entidad tan oculta que en ningún libro de brujería que se vendiese en cualquier librería, hablaba de esta entidad, solo ciertos brujos o brujas sabían de este demonio. Gonzalo por el nerviosismo cayó al suelo, el “patilarga” lo miraba, se reía y le decía: he venido por ti, me gustan los de tu especie, hoy pagaras…

Al día siguiente nadie supo que paso con Gonzalo Renteria, no había dejado huellas de su desaparición, tampoco había rastros de sangre, el "patilarga" había sido enviado por la madre de la ex pareja de Gonzalo, la cual era una bruja cubana, y que había jurado que ninguna de sus hijas sufriría por culpa de un hombre como ella había sufrido, el pacto había sido hecho, y Gonzalo desapareció como muchos hombres que se burlaban de las mujeres, el "patilarga" se llevaba a la víctima en cuerpo y alma, siempre raptaba a su presa al tercer día de manifestarse, el demonio era invocado siempre con valeriana y tabaco por eso que la ropa de Gonzalo apestaba a tal olor, las arañas que indicaban el lugar donde estaba el "patilarga", tampoco eran arañas si no larvas astrales posiblemente victimas esclavas del "patilarga".

Autor: Supay Siniestro
Artista del cuadro: Angie Gillman Drawing