miércoles, 11 de abril de 2018
No Despiertes de esta Pesadilla
- Mañana nos vemos, la pasare con amigas en el bar (dijo Marta)
- Recuerda, a las 8, hasta mañana (dijo Pedro a su hermana)
- Chau (dijeron ambos al unísono)
Tras despedirse de Pedro, Marta se encamino hacia el bar. En el que todos los fines de semana la pasaba con sus amigos y amigas. Sin embargo, esa noche era distinta. Había algo muy extraño en el ambiente. A paso raudo, llego al bar, pero esa sensación no desapareció. ¿Qué está pasando? Se pregunto Marta. Mientras se disponía a comenzar la rutina, intentaba borrar la preocupación, que cada vez era más intensa. Hasta que capto lo que hacía distinta la noche. Era la oscuridad que la acechaba. Entonces empezó a sentirse perseguida. Repentinamente y como de la nada, apareció un hombre, envuelto en una negra y opaca túnica, de rasgos muy siniestros.
- Hola, Marta ¿Cómo estas esta noche? (dijo el hombre)
- Disculpa, ¿nos conocemos? (dijo marta)
- ¿No me recuerdas? Nos vimos anoche, cuando llegaste a casa
- Anoche estuve sola en casa, creo que te equivocas de persona.
- ¿Seguro no te acuerdas de mí? ¿Cómo explicas entonces la herida en tu cuello?
Marta sintió una punzada en un lugar de su cuello, toco en ese mismísimo sitio, y cuando miro sus sedosos dedos, los encontró cubiertos por un líquido cálido, de color escarlata, muy brillante. El liquido cada vez ardía mas en sus dedos, hasta que noto como le hervía todo el cuerpo. Sintió que se desvanecía y cayó al frió suelo.
Entonces vio todo, el sueño que tuvo la noche anterior. Un vampiro le había mordido junto a su cama, sin embargo, no había sido un simple sueño, y si lo fue, no pudo despertar de este, quedando sumída en una profunda y oscura niebla, por siempre.
Autor: Sinister Supay
Pintura: Angie Gillman
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