martes, 1 de mayo de 2018

Euridice es un Vampiro


Este relato, es tan sola una re escritura de mi version acerca del mito de Orfeo y Euridice, recalco que no es el mito original pero si tomo parte de este, es tan solo una interpretacion enfocada en el vampirismo y el gore, para basarme en uno de los mitos que mas me apasionan de las historias griegas. Dedico esta re escritura y relato a mi amiga Angie Gillman por ser una artista talentosa que colabora conmigo y que ha participado en un evento de arte importante en Inglaterra. 

Euridice es un Vampiro

Orfeo, el mítico músico y poeta griego, aquel que no se sabia su origen de manera certera, aquel que muchos creía que era hijo del rey de Tracia y una musa, otros pensaban era un hijo de Apolo  y la musa Caliope. Lo único que se sabe con certeza es que era un príncipe heredero del reino de Tracia y que reto al mismo reino de los muertos por recuperar a su amada, y se le atribuyen los ritos órficos.

Orfeo, tuvo a su alrededor muchas mujeres que morían por ser su esposa, pero Orfeo solo tenia ojos para una mujer, a quien amaba con locura, una mujer que se llamaba Euridice. Con ella se caso y ambos formaban la pareja mas dichosa de Tracia.

Cierto día, la felicidad de la pareja iba a acabar, pues Orfeo mientras tocaba, Euridice fue al bosque en busca de comer algún fruto silvestre. Un fauno llamado Aristeo, observo a la joven, mientras apreciaba a la joven, el fauno sintió como se erectaba su miembro y fue en búsqueda de poseerla, Euridice al ver como el fauno en ansias sexuales corría, ella emprendió una huida pero para su mala suerte, una serpiente mordió su talón y murió instantáneamente.

Orfeo al oir el grito de su amada fue en búsqueda y hallo al fauno llorando por ver a la joven muerta, en un ataque de ira, Orfeo cogió una piedra y mato al fauno rompiendo su cráneo y arrancándole los cuernos, tomo a su amada y lloro desconsoladamente.

Guiado por el dolor, bajo al reino de los muertos, durmió a Cancerbero con el poder de su lira, para luego llegar donde Hades. Hades no deseaba devolverle a su amada, pero el músico insistió con su música que Perséfone abogo por el joven músico, Hades acepto darle a la joven muerta por amor a su esposa, pero a cambio de no voltear en caso Euridice no quisiese avanzar.

Ambos amantes empezaron su camino de regreso al mundo de los vivos, Orfeo toco la mano de su amada, sintiéndola helada, pero no dijo nada pues sabia ella aun estaba muerta, cuando faltaba poco para salir. Orfeo distinguió los rayos del sol, Euridice decidió no avanzar.

- Euridice, amor mío, hemos llegado a casa, ¿Por qué no deseas avanzar?
- Amado mío, esperemos hasta la noche. Dijo Euridice.
- Amor pero es de día, y es nuestro el sol, vamos a nuestro hogar.
- No.

En esa negación Orfeo volteo sus ojos y sorprendido vio la pálida piel de su amada cubierta con una túnica negra, los dientes sobresalientes de Euridice lo asustaron, filudos, pues su amada al regresar a la vida se había transformado en un vampiro.

- Te dijo Hades que no volteases.
- Amor pero ¿Por qué? ¿Qué te ha pasado?
- Tu egoísmo ha hecho que me conviertas en este ser, ahora maldita estoy a beber sangre para vivir, me condenaste a estar muerta y viva, jamás me veras, Hades sabio te dijo no veas, pues no quería que supieras y mataras en tu mente lo que en vida fui.
- Amada mía, no me dejes.
- Te daré algo que me recordaras por siempre.

Euridice beso a su amado, fue un apasionado y frió beso del que se sentía a la muerte, pues mientras ella besaba a Orfeo, cortaba los labios de este para beber su sangre. Acabado el besos Euridice desapareció velozmente de los ojos de Orfeo, el músico corrió, pero una fuerza lo expulso del mundo de los muertos, enloquecido Orfeo toco su lira para abrir la tierra y volver a verla, pero tal era el estruendor de su lira que la tierra empezó a secarse, las plantas a marchitarse y las mujeres a volverse estériles, las musas al ver como la tierra se volvía un infierno, acabaron con Orfeo y su padecimiento golpearon su cráneo con una piedra, regaron los campos con su sangre, su piel ofrecida como alimento de bestias, los huesos usados para hacer flautas…

Autor: Sinister Supay
Pintura: Angie Gillman

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